El Botijo de Mahou que nunca vio la luz.

Antes de empezar, confesar que este proyecto no se publicó. Son bocetos que enamoraron al cliente y que nunca llegaron a salir pero, qué demonios, es un buen trabajo.

Es una propuesta para una re-edición especial de la botella más nostálgica de Mahou: el botijo. Presentamos cuatro líneas, cuatro conceptos, pero os vamos a mostrar sólo uno.

1- Sabe a Mahou.  Centrado en el sabor y pegado al concepto de marca (de entonces) “Qué bien sabe ser de Mahou”. Reflexión: La cerveza de un botijo de Mahou y la cerveza de un tercio de Mahou es la misma pero no saben igual. El botijo sabe diferente. Sabe a

 

 

 

Sabores de aquella época unidos para siempre a una Mahou. Frases ilustradas por Ales Santos al estilo castizo, con estética madrileña de taberna de toda la vida.

 

 

Sabores más directos (sabe a bocadillo de calamares) y sabores más románticos (sabe a la movida, a derbi o a Madrid), sabores con lenguaje cañí (sabe a bareto, a qué pasa tronco, sabe chachi) y para cerrar siempre Sabe a Mahou.

 

Una línea infinita, podíamos hacer tantos botijos como recuerdos de aquellos años. Ejemplos:

 

“Sabe a La Movida. Sabe a dos de bravas. Sabe a Ribera de Curtidores. Sabe a mus. Sabe a Gracita Morales. Sabe a La Vía Láctea. Sabe mazo. Sabe a Mahou.”

“Sabe a futbolín. Sabe a El Vaquilla. Sabe a A mí plin. Sabe a Rock-ola. Sabe a caracoles. Sabe a García Alix. Sabe fetén. Sabe a Mahou.”

“Sabe a La chica de ayer. Sabe a pepito del Palentino. Sabe a chulería. Sabe a gol de Santillana. Sabe a Argumosa. Sabe que flipas. Sabe a Mahou.”

 

 

Lettering: Ales Santos