Claim y manifiesto para una escuela de publicidad

El método de esta escuela de publicidad es 100% realista. Sobre sus mesas no hay teoría ni bostezos sino briefs que resolver, referencias, algún muñeco de La guerra de las galaxias, dseordne, café, ibuprofeno, ilusión y problemas de comunicación en general. Igual que en cualquier agencia.

Con una filosofía tan clara, nos marcamos el objetivo de llegar a un posicionamiento igual de claro y formular un mensaje tan realista como su manera de enseñar. Debíamos dejar claro el propósito de la marca (aprender viviendo la experiencia de trabajar en publicidad) de forma diferente, clara, directa y lo más honesta posible.

Como 3 palabras no pueden transmitir lo fascinante que es empezar a trabajar en una agencia de publicidad, decidimos crear un manifiesto -por supuesto realista- y engordamos la promesa.

No fue muy difícil llegar a la conclusión de que a la hora de rodarlo lo mejor sería contar con algunos de los grandes de esta profesión. Puedes leerlo o puedes verlo. A nosotros nos gusta más lo primero.

 

“Pre-olvídate de la teoría, pre-olvídate de tus amigos,
y de los platos de croquetas de tu madre.
Pre-despídete, por unos meses, de tu actual y relajada vida.
Si tienes pareja: peligra.
Pre-empiezas a trabajar en publicidad.

Pre-siéntate en la silla de un creativo, un cuentas, un producer; online u offline.
Pre-recibe briefs, pre-ponte a inventar.
Pre-ajústate el respaldo y la paciencia.
Pre-inténtalo. Pre-equivócate.
Pre-frústrate y pre-inténtalo otra vez. Pre-inténtalo mejor.
Eres tú contra la inseguridad del principiante.
Pre-ilusiónate.

Pre-ten jefes.
Pre-ten miedo, pero sólo a los clichés.
Pre-ponte a pensar en ideas, insights, conceptos, estrategias o lo que te manden pensar.
Pre-intenta sorprender(te) siempre. Siempre.
Pre-rómpete los sesos si quieres crear buenas campañas.
Pre-rómpetelos, incluso cuando lo único que te apetezca sea volártelos.
Pre-llena papeleras. Cuanto más en serio te lo tomes más te reirás.
Te sorprenderás de lo que eres capaz.

Descubrirás que la cabezonería tiene recompensa.
Que el talento es (casi) lo de menos;
que la genialidad, el respeto, y los premios, se ganan con la actitud.
Que se aprende de los que tienen pelotillas en la experiencia.
Y que se empieza contando ideas, escuchando lo que falla,
aceptando que las críticas enseñan más de lo que duelen.
Ya verás qué portfolio te  vas a pre-hacer.

Pre-trabaja antes de ponerte a trabajar.
Pre-empieza a ganarte un puesto.
Pre-empieza a ganarte un sueldo.
Pre-vive la mejor etapa de tu carrera.
Pre-enamórate de este oficio.

Será para toda la vida.
Y ya no habrá pres que valgan.

 

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Pre-trabaja en publicidad.